Asociación de Trasplantados de Páncreas.

Asociación de Trasplantados de Páncreas.
astxpancreas@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta SSPA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SSPA. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de enero de 2013

Charla impartida por el Defensor del Pueblo Andaluz en el Hospital de Valme.

La doctora Mari  Paz Ruiz Canela es la Responsable de Participación Ciudadana del Hospital de Valme. Nos ha enviado la invitación a todos los pacientes de la zona de influencia de su hospital, y a las asociaciones, para asistir a la Charla que nos dará el próximo día 16, miércoles, en el Salón de Actos del propio hospital, a las cuatro de la tarde. 

El Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, hablará sobre "Conflictos Éticos más frecuentes en el Sistema Sanitario Público Andaluz".La entrada es libre y gratuita.

Os esperamos a todos.




Charla "Conflictos Éticos más frecuentes en el Sistema Sanitario Público Andaluz".
Por José Chamizo, Defensor del Pueblo Andaluz.  
Hospital de Valme. 
Ctra. de Cádiz Km. 548,9. Sevilla.
Salón de Actos.
A las 16:00. 



Beatriz González Villegas.

 


jueves, 10 de enero de 2013

Noticia: Los pacientes al mando de su propia salud: el futuro digital de la atención sanitaria

January 8, 2013 by  

La Comisión Europea ha dado a conocer un plan de acción para eliminar los obstáculos a la plena utilización de soluciones digitales en los sistemas de sanidad europeos. El objetivo es mejorar la atención sanitaria de los pacientes, ofrecerles un mayor control sobre los cuidados prestados y reducir costes. Si bien los pacientes y los profesionales sanitarios utilizan con entusiasmo las soluciones de salud a distancia y millones de europeos han descargado aplicaciones en sus teléfonos inteligentes a fin de controlar su salud y bienestar, la atención sanitaria digital debe aún explotar su gran potencial para mejorar y generar ahorros eficientes.   
El plan de acción (lista completa de acciones en el anexo 1, MEMO/12/959) tiene por objetivo acelerar el cambio y mejorar la atención sanitaria de la siguiente forma:
  1. clarificando las áreas de incertidumbre jurídica
  2. mejorando la interoperabilidad entre sistemas
  3. promoviendo la sensibilización y las competencias de los pacientes y los profesionales de la salud
  4. situando a los pacientes en el centro de las iniciativas relativas a la gestión de la salud personal, y apoyando la investigación en medicina personalizada
  5. ofreciendo asesoramiento jurídico gratuito a las nuevas empresas en el sector de la salud en línea.
La Comisión también se compromete a publicar un Libro Verde sobre aplicaciones sanitarias móviles (Mobile Health) en 2014, que prestará una atención particular a los aspectos de la calidad y la transparencia.
Un documento de trabajo de los servicios de la Comisión que acompaña al plan de acción ofrece una panorámica del actual marco jurídico de la UE aplicable a la telemedicina transfronteriza (servicios como telerradiología, teleconsulta o televigilancia). Actualmente, la telemedicina entra en el ámbito de aplicación de diversos instrumentos jurídicos. El documento aclara algunas dudas a las que puede verse enfrentado el profesional sanitario cuando presta servicios de telemedicina, como por ejemplo:
  1. ¿Debe estar registrado o en posesión de una licencia en el Estado miembro en el que reside el paciente?
  2. ¿Cómo deben tratarse los datos sanitarios del paciente? ¿Qué prestaciones son reembolsables?
  3. ¿Cuál es el régimen de responsabilidad aplicable en caso de acción judicial?
Neelie Kroes, Vicepresidenta de la Comisión responsable de la Agenda Digital, ha declarado: «Los sistemas de sanidad europeos aún siguen en pie, pero empiezan a mostrar fisuras. Es hora de comprobar el estado de salud de este modelo del siglo XX. El nuevo plan de acción europeo de salud en línea explica cómo introducir los progresos digitales en la sanidad y eliminar los obstáculos para la creación de servicios sanitarios más inteligentes, más seguros y más centrados en el paciente».
Tonio Borg, Comisario responsable de Salud y Política de Consumidores ha declarado: «Las soluciones de salud en línea pueden ofrecer a nuestros ciudadanos una atención sanitaria de elevada calidad y centrada en el paciente; estos servicios acercan la atención sanitaria a la gente y mejoran la eficiencia de los sistemas de sanidad. Este plan de acción contribuirá a poner el potencial de la sanidad electrónica al servicio de una mejor asistencia a nuestros ciudadanos. La red de asistencia sanitaria en línea prevista en la Directiva sobre asistencia sanitaria transfronteriza responde a nuestro compromiso común de encontrar soluciones interoperables a nivel de la UE».
Los miembros de la nueva red de salud en línea, establecida por la Directiva sobre asistencia sanitaria transfronteriza facilitarán la aplicación del plan de acción creando un vínculo directo con las autoridades sanitarias nacionales y los ministerios competentes.
Antecedentes
El nuevo plan de acción de salud en línea responde a la . Para preparar el nuevo plan, la Comisión realizó una consulta pública in 2011.
La Agenda Digital para Europa incluye tres acciones específicas en materia de salud en línea relativas a la generalización de los servicios de la telemedicina, el acceso de los pacientes a su historial médico y la interoperabilidad.
A pesar de la crisis económica, el mercado mundial de la telemedicina ha aumentado, pasando de 9 800 millones de dólares en 2010 a 11 600 millones de dólares en 2011, al tiempo que el crecimiento anual del mercado de las aplicaciones sanitarias digitales se ha estimado en 17 500 millones de euros de aquí a 2017.
Algunos gobiernos de la UE dedican hasta el 15 % de sus presupuestos a la sanidad.
Estos datos reflejan una situación en rápida evolución a la que debe hacer frente con la suficiente flexibilidad el plan de acción sobre la salud en línea.
La Comisión Europea actúa en el ámbito de la salud en línea desde hace más de diez años. Entre las acciones precedentes de la Comisión figuran las siguientes:
  • Primer Plan de acción de salud en línea (2004)
  • Comunicación de la Comisión sobre telemedicina(2008)
  • Proyecto piloto a gran escala «Renewing Health», que mide la eficiencia y la eficacia de los servicios de telemedicina en nueve regiones de Europa (2008)
  • Recomendación sobre los sistemas de historiales médicos electrónicos interoperables (2008)
  • Adopción de la primera legislación de la UE con disposiciones sobre la interoperabilidad de los servicios de salud en línea y Directiva sobre derechos de los pacientes en la atención sanitaria transfronteriza (2011)
  • La operación piloto a gran escala epSOS, que ha reunido a 23 países para desarrollar los servicios transfronterizos de tarjeta sanitaria electrónica y de prescripciones electrónicas en Europa (2011)
  • La Asociación Europea para la innovación en el ámbito del envejecimiento activo (EIPAHA) que se articula en torno a 261 compromisos adoptados por más de 300 partes interesadas con el fin de mejorar la calidad de vida de cuatro millones de ancianos europeos de aquí a 2015. Los compromisos incluyen el establecimiento de sistemas de atención sanitaria integrados y de gestión de las enfermedades crónicas mediante soluciones innovadoras de televigilancia.
  • Lanzamiento de la red de salud en línea que reúne a todos los Estados miembros de la UE a fin de trabajar juntos en la elaboración de orientaciones sobre la interoperabilidad de los servicios de salud en línea.

En la Escuela de Pacientes de Granada, nuestros amigos de la Asociación Cardíaca Visueña, junto a Margarita Reina, enfermera jefe del Hospital de Valme.


http://www.hospitaldigital.com/2013/01/08/los-pacientes-al-mando-de-su-propia-salud-el-futuro-digital-de-la-atencion-sanitaria/

martes, 21 de febrero de 2012

¿Por qué hay que redefinir la aportación del paciente?

Dándome una vuelta por los blogs que veo por el Twitter he llegado a un artículo escrito nada más ni nada menos que por D. Rafael Borrás, Director de Antares Consulting, y profesor de la Universidad de Barcelona, aunque no sé de qué da clases.
Llevamos unos meses leyendo a los que saben, escuchando muchas opiniones de diferentes expertos acerca de la sostenibilidad del Sistema Sanitario Público Andaluz, y casi todos coinciden en que es posible continuar con la calidad asistencial que tenemos hasta hoy, y que a pesar de la crisis hay que luchar por nuestro sistema con uñas y dientes viendo lo que se nos echa encima vía Cataluña, con Boix, o  con otros en otras CC.AA. 
A nuestra asociación llegan pacientes desde todas las Comunidades, porque somos la única de España que representa a los diabéticos trasplantados. Cada uno nos cuenta su experiencia, y con esos datos verificamos luego si es cierto o no lo que nos cuentan. Aquí podemos estar satisfechos. Tenemos escritos procesos asistenciales integrados de casi todo, los PAI, y además nos han regalado los planes integrales. Aquí todo está escrito, y así es fácil ser reivindicativo, no como en otras zonas autonómicas. Si algo está escrito, los pacientes sólo tenemos que, tras leerlo, comparar si tenemos o no lo que ahí dice y solicitarlo. Esto, por más que parezca una bobada, es muy efectivo para nosotros. Somos unos privilegiados con gestores que saben hacer bien las cosas. Eso sí, han tenido muchos años para mejorar. 
Pues no sé si será por los PAI o por la satisfacción como paciente crónica pluripatológica pero al leer hoy a este señor no he podido más que dejarle un comentario en su blog que seguramente no responderá. Sea como sea, que no me quiten la libertad que aún tengo de patalear, de opinar. Ahora prepararemos un manifiesto al que esperamos se incluyan muchas otras asociaciones y defenderemos con papel y razones nuestra Sanidad Pública Andaluza. Nosotros al menos nos negamos a aportar más de lo que ya aportamos en los descuentos fiscales que se nos hace de por vida. Nuestra Sanidad ha sido fruto de una lucha de todos, y los de la calle hemos sido en número más que los gerentes. Sólo con mirar atrás, al siglo pasado que está tan cerca, tenemos que defender lo que socialmente es de todos, y si toca salir a la calle, saldremos. Recogeremos firmas. Y a los que opinen de modo interesado le responderemos como hice hace un rato:
<¿Por qué ahora los pacientes tenemos que "aportar" más para tener lo mismo? ¿Por qué no se les suben los impuestos de sociedades a las empresas (no hablo de Farmacéuticas, sino a todas)? Y no olviden tampoco de subir lo que pagan las sicav que ronda por el 1%.

Si ahora "el sector del medicamento" está bajando los precios de sus productos para adaptarse a la última reforma de noviembre sobre genéricos y demás, y aún así tienen beneficios (porque en ese sector, como en los demás, no se trabaja si no es por conseguir ganancias), quiere decir que durante muchos años se han llenado los bolsillos a lo grande y nunca dijeron nada. Así que sean honestos. El paciente ya contribuye de sobra siendo la excusa para que el estado les paguen todo lo imaginable por mantener a su población con una esperanza de vida tal que les asegure no ser condenados por genocidas. Calculen sólo cuántos millones de euros ganan al año por la pervivencia de los diabéticos de este país. Si hubieran investigado más en na cura para la DM en lugar de sólo para tratamientos hoy el estado no estaría tan endeudado con ese sector, por ejemplo. Así que dejen de ordeñar a la vaca sagrada que somos este grupo poblacional (un 12% del total de los españoles somos diabéticos) y rediseñen su modo de financiación en base a otros parámetros.

Por cierto, los informes que he leído hasta ahora de lugares donde han experimentado con el copago, o con la aportación de una cantidad por receta, y esas otras ideas que expone cuentan que llevando a cabo estas medidas no se consigue ahorrar en el gasto sanitario total; sólo se logra cabrear más a los usuarios. También leí no hace mucho que donde se "trabaja" a gusto se produce y se ahorra más. Eso me reafirma en mi idea de que la solución no es que el paciente aporte más aún.

Gracias, Rafael.>
Beatriz González Villegas.
*****************************************
(c) Jean Pierre Fabre. Preparando la cena.
 

Redefiniendo la aportación del paciente (publicado en “Correo Farmacéutico” 2/01/2012)

Posted on febrero 19, 2012 by admin0


El actual Sistema Sanitario debe plantearse su viabilidad actual y futura. Con un déficit de 18.000M€ difícilmente podemos decir que la sostenibilidad esté garantizada y que en un futuro muy cercano, los ciudadanos de nuestro país podrán disponer de un sistema universal, accesible y gratuito.

El sector del Medicamento está aportando de forma constante y reiterada descuentos, bajadas de precios, retraso en la factura, convirtiéndose en la piedra angular que está sosteniendo el actual modelo asistencial, pero en una cifras y condiciones que rozan las famosas “líneas rojas”, aquellas que marcan el límite de una buena calidad de servicio, una mínima viabilidad y la generación de burnout  por parte de los profesionales.

En estos momentos le toca al paciente hacer un esfuerzo y ponerse a la altura del resto de países de la UE, aportando al Sistema aquello que corresponde por el nivel de excelencia asistencial que recibe.

En estos momentos, la aportación del paciente es del 5,4%, muy por debajo de la mayoría de países de la UE que están en cifras que superan los 2 dígitos y que en alguno sobrepasa el 16%.

Llegar a los dos dígitos de aportación es un reto que daría estabilidad al SNS y marcaría el camino de una verdadera “sostenibilidad estable”.

El camino? Difícil, muy difícil si toda acción tiene una connotación política y sirve como arma arrojadiza para debates estériles y demagógicos.

En primer lugar hemos de redefinir el modelo activo/pensionista y estudiar nuevos escenarios que enmarquen el “nivel de renta” como elemento de aportación del paciente. Este encuadre necesita de un alto grado de responsabilidad y solidaridad, pero sería clave poder establecer perfiles que actualmente están alejados de la realidad social y económica de los ciudadanos de nuestro país.

Paralelamente, hemos de actualizar situaciones como la aportación de crónicos a través de medicamentos con “cícero”, la limitación de 2,64€ requiere una actualización que se situaría alrededor de los 4-5€ en aquellos fármacos con precio superior a los 50€.

La des-financiación de medicamentos para síntomas menores es otro gran reto, quedando fuera de la financiación pública aquellos que conviven con MP o bien que su indicación corresponde a patologías agudas que han de ser tratadas dentro del propio Sistema pero sin ser financiadas por el mismo,  siendo obligada su inclusión en los programas de Receta Electrónica de las diferentes CC.AA.

Otro aspecto a considerar es el llamado “ticket moderador”, el pago de una tasa por receta, en Cataluña se está estudiando la aportación de 1€ por receta con un máximo de 61€ anuales.

En este caso y conociendo la realidad de tasas por receta en otros países, el valor de un euro con limitación anual –recordemos que equivale a 1€ semanal por toda la medicación en el caso de paciente polimedicado- es más un efecto de “concienciación y corresponsabilidad”, de no acumulación  en el domicilio, que de verdadera disuasión. Difícilmente un paciente dejará de pagar 1€ semanal por su medicación sea cual sea su situación (aunque este punto habría que estudiarlo según el análisis de su evolución).

Quién recaudaría la tasa? En el caso de ser la farmacia, ésta iría “a cuenta” de la factura mensual y sería una parte recaudada sin depender de las demoras y  dificultades a las que estamos acostumbrados. Bien es cierto que sería justo que un 10% de esta recaudación fuera directamente a la farmacia como compensación a la gestión que los profesionales harían de la situación.

En este capítulo es importante decir que se trata de una “tasa” por receta, que tiene el mismo carácter y naturaleza que la aportación que se hace por las recetas de “activos” y que aquel profesional que por causas de fidelización al paciente no la cobrara estaría incurriendo en una falta grave a nivel ético, moral y económico.

En definitiva, es importante rediseñar el modelo de “aportación” del paciente al Sistema Sanitario, con un nivel de servicio y calidad que está muy por encima de lo que los ciudadanos pagan con sus impuestos y que si queremos preservar, hemos de redefinir. Por otro lado, no olvidemos que toda partida ha de ser “finalista” y que nuestra Sanidad requiere entre 1 o 2 puntos más del PIB.



0 responses to Redefiniendo la aportación del paciente (publicado en “Correo Farmacéutico” 2/01/2012)

--------------------------------------------------------------------------------


Beatriz
Your comment is awaiting moderation.

 febrero 20, 2012 at 11:39 pm
 
http://rafaelborrasv.com/2012/02/19/redefiniendo-la-aportacion-del-paciente-publicado-en-correo-farmaceutico-2012012/#comment-428
Rafael Borrás Director de Antares Consulting y profesor de la Universidad de Barcelona   |  02/01/2012 00:00
http://www.correofarmaceutico.com/2012/01/02/opinion-participacion/redefiniendo-la-aportacion-del-paciente
 

El fin de la sanidad pública tal y como la conocemos

 Las complicadas relaciones entre los sistemas privados y los de titularidad estatal
 Aser García Rada Madrid 20 FEB 2012

 De guardia en el hospital público madrileño en que trabajo, por segunda vez en pocas semanas nos derivan un paciente de una clínica privada. Han sido un niño asegurado por Adeslas y una niña con cobertura de Sanitas. Ambas familias tienen también aseguramiento público, como casi todo el mundo con pólizas privadas en España, y todo el derecho a ser atendidas pero, ¿por qué la privada no cubre sus propias demandas?

Lo resume José Ramón Repullo, profesor de la Escuela Nacional de Sanidad, afirmando que en nuestro país los seguros privados individuales son ridículamente baratos pero tienen “mucha letra pequeña”. A la mínima, o el paciente tiene que pagar de su bolsillo el extra de determinadas decisiones clínicas, o es derivado al comodín de la pública.

La sanidad privada tiene un papel que jugar, pero en muchos casos debe su existencia a ese colchón que cubre a determinados enfermos crónicos cuya atención sólo asume el sistema público, como los seropositivos, muchos pacientes oncológicos, o los necesitados de un trasplante, y al que también envía la mayoría de los más complejos que no pueden ser atendidos por una infraestructura, en general, más precaria.


A mayor oferta, no se distribuye equitativamente la demanda, sino que esta aumenta.

Sin embargo, el lobby de este negocio insiste en que la privada contribuye a la sostenibilidad de la pública porque la descarga de pacientes. Una falacia de calado, dado que habitualmente quien tiene aseguramiento público y privado acude tarde o temprano a los dos sistemas. Es un conocido axioma en gestión sanitaria que a mayor oferta, no se distribuye equitativamente la demanda, sino que esta aumenta.

Mientras trabajé durante un par de años atendiendo recién nacidos en dos clínicas privadas de la capital, percibí varias cosas. Para empezar, que la primera prioridad era ganar dinero. Con frecuencia se hacían ingresos cuestionables, estos se prolongaban en exceso, o se solicitaban pruebas diagnósticas prescindibles con el objetivo de facturar más a sus respectivas aseguradoras.

Estas prácticas, tan habituales que las aseguradoras deben ser conscientes (aunque también les debe compensar), tampoco son gratuitas para el paciente. En este caso se distorsionaba la relación entre madre y recién nacido y se dinamitaba la educación sanitaria trasmitiendo el mensaje de que si no intervenimos más, la atención no ha sido óptima. A mi juicio, en ocasiones los riesgos eran mayores y se retenían pacientes complejos, como grandes prematuros, que debieran haber sido atendidos en servicios especializados como los óptimos que tenemos en los grandes hospitales públicos de nuestra región.


En la privada, con frecuencia se hacían ingresos cuestionables

Mi experiencia no es necesariamente generalizable. Numerosos compañeros se ganan honradamente su dinero en el ámbito privado y, en Cataluña, por ejemplo, muchos centros privados trabajan sin ánimo de lucro para el sistema público. Pero si usted cree que es excepcional, no tiene amigos o familiares en el sector. Y, aunque en la pública tenemos mucho que mejorar, los problemas son de otro tipo.

Lamentablemente, damos por hecho nuestro gran Sistema Nacional de Salud, pero ha costado mucho construirlo y es muy vulnerable al ataque y al desprestigio interesado de ciertos poderes económicos que ven en él un jugoso pastel. Reiterados mensajes interesados solicitando mayor colaboración o atender directamente ciertas prestaciones en la privada (pese a que esto aún no se haya demostrado más eficiente) contribuyen a aumentar el monstruo.

Las aseguradoras y centros sanitarios privados no quieren colaborar, quieren comerse esta tarta a la que, hasta ahora, había sido difícil hincarle el diente por haber venido dando buenos resultados. Ocurre lo mismo con otros sólidos servicios sanitarios públicos organizados también en forma de sistema nacional de salud, financiados, como el nuestro, no por cuotas a la seguridad social -como mucha gente erróneamente considera-, sino por los impuestos generales. El National Health Service, homólogo británico, afronta actualmente redoblados envites en recortes y privatización, aprovechando unas vulnerabilidades puestas al descubierto por la situación económica.


Las aseguradoras y centros sanitarios privados no quieren colaborar, quieren comerse esta tarta

También en nuestro país, con la excusa de una crisis de orígenes distintos a los que se nos quiere hacer creer y por los que se nos insiste en culpabilizar, ha llegado, parafraseando libremente a los estadounidenses REM, el fin de la sanidad pública tal y como la conocíamos. Esto si que no es una apreciación personal, es un hecho que de forma pionera ha comenzado en Cataluña y se va extendiendo poco a poco al resto de autonomías, aunque sólo ha sido, ya saben, “el inicio del inicio”.

La sanidad y el resto de servicios sociales sufrirán los mayores recortes de nuestra historia moderna a partir del próximo marzo, cuando deben presentarse los nuevos Presupuestos Generales del Estado y cuando se hayan celebrado las elecciones autonómicas en Andalucía. Después, con las manos libres, el Gobierno de Mariano Rajoy continuará con la fase II de su plan de recorte llamado “40.000 millones de euros”, y eso si no cambia su nombre al alza.

Contextualizando, nuestra sanidad pública supone el 40% del presupuesto autonómico y unos 70.000 millones en conjunto, de los cuales la mitad son sueldos de personal. Aunque en Madrid hasta ahora las renovaciones de eventuales -entre los que me incluyo- se hacían por seis meses, no de forma casual en enero se nos ha renovado hasta marzo en la mayoría de hospitales. Posiblemente en otras áreas y otras comunidades haya ocurrido lo mismo, consulte a su alrededor.


En Cataluña,  muchos centros privados trabajan sin ánimo de lucro

Parece claro que tras este mes no sólo se decidirá el aumento del IVA, sino que para esas fechas la preocupación sobre la precariedad de ciertos contratos desaparecerá, sencillamente porque muchos de ellos dejarán de existir. Los que se queden tendrán más trabajo y, seguramente, menos sueldo. Y los pacientes –esto es, todos nosotros- no tenemos más que ver lo que ocurre en Cataluña, donde las listas de espera, el mayor problema de nuestra sanidad, ya suman 25.000 personas más. Evidentemente, eso tampoco es gratuito.

John Dalli, comisario europeo de Salud y Consumidores, alertaba recientemente en Bruselas de que, en un contexto en que “crecimiento” es la palabra estrella, su principal labor es convencer a las autoridades nacionales de que los recortes en salud, aunque no producen consecuencias mesurables inmediatas, tendrán efectos desastrosos a medio y largo plazo. Como muestra, el botón de los trasplantes. Salvo en España, donde la excelente labor de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) está consiguiendo sortear la situación, las donaciones se han desplomado en los países más afectados por la crisis. Así, han caído un 35% en Irlanda, un 50% en Grecia, y se han estancado en Portugal.
 
No se trata de tirarnos de los pelos, seguimos siendo privilegiados. Los médicos en paro eran unos 8.000 en 2011 entre más de cuatro millones de desempleados. Ampliamente, mientras la mayoría de nosotros sigue teniendo qué comer, algo a lo que no damos suficiente valor, 1.000 millones de personas –un séptimo de la humanidad-, pasa hambre. 50.000 de ellas murieron por este motivo el año pasado en el cuerno de África. No estaría de más plantearnos, además, cuántas fallecen por nuestra superabundancia, o porque tenemos una buena atención sanitaria universal.


Rajoy continuará con la fase II de su plan de recorte llamado “40.000 millones de euros”

Pero también habrá consecuencias positivas. Muchos nos marcharemos, aprenderemos nuevas lenguas y formas de vivir, y ganaremos un cosmopolitismo que quizás algún día traeremos de vuelta. La progresiva medicalización de la vida se resentirá, porque faltará dinero para medicamentos. La tecnificación también, porque ya nadie querrá comprar robots quirúrgicos para el escaparate, una de sus pocas utilidades conocidas por el momento. El electoralismo de multiplicar hospitales como panes y peces dará paso a que nos centremos más en las olvidadas atención primaria y salud pública. La innovación empezará, como verdaderamente debiera, por abajo.

El cambio, como recuerda José Luis Sampedro, es inevitable. Lo importante es dirigirlo adecuadamente, algo que depende en gran parte de nosotros. Por un lado, la respuesta cohesionada de los profesionales sanitarios es imprescindible. No es momento para ombliguismos, para reivindicar especialidades propias, calendarios vacunales únicos, prescripciones enfermeras y demás intereses sectoriales más o menos razonables. Con un enfoque equivocadamente corporativista, el sindicato médico madrileño, Amyts, acaba de pedir una mesa de negociación específica argumentando que “existe una diferencia clarísima entre médicos y los demás trabajadores". Para que vean hasta donde llega la segregación, los MIR de Madrid también han solicitado ir por su lado.

Francamente, compañeros, nuestros parciales intereses me importan un bledo. Y se lo importan al resto de la sociedad. Fundamentalmente porque el impacto que sobre la salud de las personas tendría la consecución de esos objetivos específicos –el chocolate del loro-, no tiene, ni de lejos, el que tendrán los recortes o la privatización de servicios que ya empieza a afectar a los hospitales públicos tradicionales –véase el caso de Castilla-la Mancha-.

Pero aunque médicos, enfermeras, celadores, administrativos, técnicos, personal de limpieza, y demás conformemos esa marea blanca que abra camino, una reivindicación ciudadana general será determinante. Por débil o fuerte que lo consideren, la marea multicolor es lo único que se interpone entre nosotros y las fuerzas financieras, económicas y políticas nacionales e internacionales que tratan de desbaratar el sistema para, entre otras cosas, dar paso a sectores afines que algo tienen de lo que describo.

Ampliemos miras, reflexionemos con sensatez y centrémonos en el bien común, porque es hora de preparar las barricadas. Los recortes no son ni la única forma de responder a la crisis, ni inevitables. Nuestra acción, o inacción, lo único que controlamos, sí puede hacerlos inevitables. Y si piensa que a usted no le afecta, recuerde lo que asegura Santiago Cervera, uno de los máximos exponentes sanitarios del Partido Popular: “Todos somos indigentes en el ámbito sanitario porque no podemos pagarnos un trasplante hepático”.

Aser García Rada es pediatra y periodista.
(c) Beatriz Mera. Caños de Meca.



http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/02/20/actualidad/1329750248_132110.html