21 Enero 2011
Arecibo
Carlos Hernández
Soy el padre de una joven universitaria de 22 años que esta próxima
a un trasplante de corazón. Debido a su condición lleva tiempo
restricta al hospital o a la casa.
Joven al fin llegan las
Fiestas de la calle San Sebastián y este tipo de celebración la hace
caer en depresión. Como padre decidí llevarla el viernes temprano con el
plan de llegar a Cataño y coger un taxi hasta la calle por su
limitación al caminar debido a su condición cardiaca.
El Taxista
me indicó que las calles se encontraban cerradas. La niña se entristeció
y decidimos volver a casa, pero un policía municipal de San Juan, el
agente Pitre se percata y me pregunta qué estaba pasando.
Al
contarle, él mismo pidió una oportunidad para comunicárselo a su
supervisor. A los diez minutos apareció una patrulla con la Teniente
Aguilar y como un cuento de “Make a wish” le hicieron realidad su deseo.
Estos dos seres extraordinarios son los héroes de mi familia y
quiero que todo Puerto Rico tenga conocimiento que los policías de este
país están fuera de liga.
Buena para la Policía Municipal de San Juan y muchas gracias.
http://www.elnuevodia.com/carta-lacartadelasemana-869202.html