Asociación de Trasplantados de Páncreas.

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lunes, 10 de octubre de 2011

Cuando la muerte se vuelve esperanza de vida.

CANCÚN, Q.Roo.- Médicos de Cancún se ven obstaculizados por autoridades en materia de trasplantes; un solo cuerpo puede mejorar más de 100 vidas.

Osiris Cruz/SIPSE
CANCÚN, Q.Roo.- A sus 21 años él no esperaba la muerte, pero consciente de que la vida se acaba sin avisar, decidió dejar sus órganos en donación. El pasado primero de octubre cayó de un edificio y con su desgracia más de 125 personas mejorarán sus vidas, sin embargo, todo estuvo en riesgo por la negligencia del Ministerio Público (MP).

El joven, de quien sus padres pidieron guardar el anonimato, murió de manera casi inmediata y con él un millón de sueños, proyectos y amores se vieron interrumpidos, un resbalón y después nada: todo había terminado. Quedando su familia con el dolor de su partida y haciendo todo lo posible por cumplir su último deseo... ser útil cuando ya todo es inútil.

A raíz de la muerte de este joven, médicos, enfermeras, personal de limpieza, en sí, todo un hospital privado se puso de cabeza, corrieron de un lado a otro bajo un ambiente donde la muerte se convierte en esperanza de vida por los trasplantes de riñón, hígado, córneas, huesos y piel, que por fin llegan para dar una oportunidad a algunos.

El personal médico en Cancún, capacitado para este tipo de procedimientos, es insuficiente, por lo que Edgar Benítez Cejudo, convocó a un equipo de Monterrey y de Guadalajara, y organizó todo para que lleguen al mismo tiempo, mientras que los afortunados pacientes que esperaron por más de dos años en una lista que pensaban ficticia, recibieron la llamada benefactora.

Con la asesora legal en el tema de trasplantes y en compañía de un familiar, el médico se dirigió al Ministerio Público para obtener el acta de defunción y el permiso para realizar el trasplante. Recordó que tres veces antes han obstaculizado el proceso: "no se puede hacer el trasplante de una persona que todavía está viva".

Pero Guillermina Ancona, la asesora legal, sabe que hay personas esperando el trasplante. Ante la impotencia rogaron, suplicaron, se enojaron, exigieron y se calmaron, sin resultados. La "determinación" de las autoridades fue de acero.
Ni siquiera el Ministerio Público pudo fundamentar su negativa. Guillermina les enseñó una y otra vez la ley General de Salud, explicó que el paciente estaba "conectado", que si se desconecta los órganos dejan de funcionar por falta de oxígeno y ya no se podrá ayudar a alguien, pero todo era como hablarle a la pared.

Mientras tanto, dos aviones estaban por llegar con el equipo de trasplantes, los pacientes esperan su oportunidad y los familiares quieren vivir su duelo.

Todo parecía detenido hasta que un familiar del fallecido recordó que tenía contactos en Presidencia de la República, quienes como por cosa del destino estaban en un evento de inclusión financiera en la Riviera Maya, entonces como un milagro, poderoso y contundente llegó el "pitazo autoritario" y la firma llegó, ya nadie objetó nada.

Después de más de cinco horas de vueltas, discusiones y desgaste físico, el doctor se encerró más de 12 horas para hacer dos trasplantes de órganos.

Luchan médicos contra ignorancia de autoridades en materia de trasplantes
La anterior fue la cuarta vez, desde 2008, que se intenta hacer un transplante de una persona sin vida a personas vivas y siempre es el mismo penar: las autoridades municipales ignoran la Ley General de Salud y se rehúsan a autorizar las cirugías retrasando los procedimientos y poniendo en riesgo la utilidad de los órganos que tienen un tiempo de vida menor a 12 horas. Los funcionarios alegan que el cuerpo aún está con vida.

"Hacemos todas las pruebas necesarias para determinar que no hay actividad cerebral, esto quiere decir que la persona está muerta, de acuerdo con la Ley General de Salud. Posteriormente sacamos el acta de defunción, para no tener problemas de que se nos acuse de tráfico de órganos. Todo es con el consentimiento de los familiares", aseguró Edgar Benítez Cejudo, doctor especialista en trasplantes de un prestigioso y exclusivo hospital de Cancún.

Al mismo tiempo se organiza una logística impresionante en el menor tiempo posible. El trasplante es un gran acontecimiento, los pacientes que tienen años esperando una oportunidad se preparan, se llenan de esperanzas.

Es entonces cuando después de tres veces que ya hemos recorrido el mismo viacrucis nos dirigimos con el Ministerio Público para que de su autorización, pero nos ponen cara de "no sé qué me pides, pero no se puede", explicó Guillermina Ancona, asesora legal en tema de trasplantes, que participó en el caso. En ese momento parece que todo se viene a bajo, nadie se quiere comprometer y nadie tiene la autoridad suficiente, sólo dicen: "No, no puedo firmar porque mi jefe me lo ordena así". Pensamos que el reloj empieza su cuenta regresiva, los órganos corren riesgo, muchas personas pueden lamentarlo y todo por ignorancia.
 
 
 
 
 
(c) Beatriz Mera.
 

viernes, 21 de enero de 2011

I Have a D-Dream.

A diabetes awareness article inspired by Martin Luther King, Jr.

By Manny Hernandez

Manny Although the challenges faced by African Americans in the sixties and people with diabetes today are very different, because this article is getting published close to Martin Luther King, Jr. Day in 2011, I took the liberty of applying some elements from his historical “I Have a Dream” speech in 1963 to diabetes today. In 1921, insulin was discovered. This moment came as a great beacon light of hope to millions of people with type 1 diabetes who, until then, had been doomed to die as a result of a non-functioning pancreas.
But ninety years later, still too many people with diabetes languish (and far too many still die because they don’t have access to insulin too). Some of them see their bodies decay, some see their souls turn sour.
Ninety years later, lots of people with diabetes lack vital information and support that can help them live a healthy life with this chronic disease. And so I've written this article today to dramatize this shameful state of things.
It would be terrible for people with diabetes in the world to overlook the urgency of the moment. We live in a time when the barriers to access to life-and-soul-saving knowledge and support we need have dropped lower than ever.
January 2011 is a beginning. Not just the start of a new year, but the start of a diabetes revolution!
As we share diabetes information and offer support to one another, let’s not forget who the real enemy is. People with type 1 and type 2 diabetes are not the enemy. It is not even sensationalist media or the person making inappropriate treatment recommendations. Our enemy is IGNORANCE!
We can never be satisfied as long as there are people with diabetes living through this disease all alone. We cannot be satisfied as long as people without diabetes do not understand what life with diabetes is really like.
I know you may be struggling. You may be unemployed or uninsured. You may live surrounded by people who don’t understand you or you may hide to give yourself an insulin shot. Know that somehow this situation can and will be changed!
Although things today are far from where we want them to be, I have a dream that everyone with diabetes will be able to meet someone else they can vent with or learn from, to become more informed and empowered patients together.
I have a dream that all partners of people with diabetes will understand how challenging this disease can be for their spouses, become more informed, and turn into the main source of support for their better half.
I have a dream that one day all people diagnosed with diabetes will come to terms with the disease and accept that life has changed for them; that’s the first step for all of us.
And if the right thing is to happen, a cure for diabetes must become true.
And so let a cure ring from every corner of the world.
Let a cure ring from the mighty mountains north of India.
Let a cure ring from the China to Mexico, from Russia to Germany.
Let a cure ring from Brazilian lands to the USA.
And when this happens, we will all be able to sing together:
Cured at last! Cured at last!
http://www.dlife.com/diabetes/information/daily_living/Viewpoints/Manny_Hernandez/a-dream.html


*Comparto ese sueño con vosotros.
Bea.