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lunes, 24 de noviembre de 2014

La mitad de los españoles que sufren diabetes están estresados por su enfermedad

El 17% dice tener depresión y el 19% se siente socialmente discriminado. El 45% de los familiares de los pacientes se declaran también estresados y un 37% frustrados por no saber cómo ayudarlos. Más del 40% de las personas con diabetes dicen no haber participado nunca en programas formativos sobre su enfermedad.

En España, cinco millones de personas sufren diabetes, aunque el 43% está sin diagnosticar. Se trata de una enfermedad crónica y grave que, además, genera importantes comorbilidades. Y estrés, la diabetes también causa estrés. Uno de cada dos españoles con diabetes se siente estresado por esta enfermedad. Lo asegura el estudio DAWN2 sobre actitudes ante la diabetes, deseos y necesidades, difundido por la Sociedad Española de Diabetes (SED), su fundación y el servicio de Endocrinología del Hospital Virgen de la Salud de Toledo. Se constata también que el 17% dice tener depresión y el 19 % se siente socialmente discriminado. Además, el 45% de los familiares de los pacientes se declaran también estresados por esta situación y un 37% frustrados por no saber cómo ayudarlos.

Para el doctor José López, jefe del servicio de Endocrinología del Hospital Virgen de la Salud de Toledo, influyen numerosos factores en el estrés de los pacientes con diabetes vinculados a la vida que tienen que llevar por esta enfermedad. Son personas que, argumenta el especialista, "deben encargarse de determinar su nivel de glucosa en sangre, valorar los resultados de ésta y adoptar decisiones al respecto, planificar y estructurar hábitos alimenticios en entornos cambiantes, con horarios de trabajo poco flexibles y almuerzos habitualmente fuera de casa". El autocontrol de la diabetes requiere de cierta formación por parte de los pacientes y sus familiares pero, según la encuesta, más del 40% de las personas con diabetes dicen no haber participado nunca en programas formativos sobre su enfermedad, un porcentaje que asciende hasta el 78% en el caso de sus familiares. Por ello, pacientes, familiares y profesionales sanitarios coinciden en su demanda de más formación sobre diabetes para potenciar el autocontrol de los enfermos. En España se estima que hay más de 3,2 millones de personas con diabetes (diagnosticadas), lo que hace que esta enfermedad tenga la consideración de epidemia. La cifra podría elevarse a 3,9 millones en 2030, según los especialistas, de seguir su ritmo actual de crecimiento, debido entre otros factores a hábitos de vida sedentarios y dietas inadecuadas. En todo el mundo, la Federación Internacional de Diabetes ha actualizado este año el número de personas con esta enfermedad hasta los 387 millones, cifra que se espera que se incremente hasta los 592 millones en 2035 en paralelo al creciente proceso de urbanización.
Imagen: Deben determinar su nivel de glucosa, valorarlo, tomar decisiones, planificar…

Publicado en http://www.20minutos.es/noticia/2301627/0/mitad-espanoles/diabetes/sufre-estres/#xtor=AD-15&xts=467263

miércoles, 18 de junio de 2014

El distrés de la diabetes es distinto de la depresión, afirman unos investigadores

Unos estudios recientes observan el costo emocional de la diabetes tipo 1 y tipo 2

LUNES, 16 de junio de 2014 (HealthDay News) -- Aunque el distrés de la diabetes con frecuencia se confunde con la depresión, la buena noticia es que unas intervenciones sencillas parecen ayudar a reducir este distrés de forma significativa, según una investigación reciente.


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Un segundo estudio reciente también enfatiza la necesidad de identificar la depresión correctamente. Éste concluyó que las personas con diabetes tipo 1 que también están deprimidas tienen un riesgo más elevado de morir de forma precoz que las personas que no están deprimidas.

Ambos estudios serán presentados esta semana en la reunión anual de la Sociedad Americana de la Diabetes (American Diabetes Association), en San Francisco. Dado que las investigaciones no se han publicado en una revista médica revisada por profesionales, deben considerarse como preliminares.

"Intentamos hacer una distinción entre el distrés por la diabetes y la depresión. Tener cierto nivel de distrés es parte del espectro de la diabetes", aseguró el autor del primer estudio, Lawrence Fisher, profesor de medicina familiar y comunitaria de la Universidad de California, en San Francisco.

El distrés de la diabetes es el dolor emocional que se anticiparía de alguien que tiene que gestionar una enfermedad crónica y exigente como la diabetes, planteó Fisher.

Sentirse culpable porque el azúcar en sangre no está controlada, y sentirse abrumado o avergonzado por la enfermedad es bastante típico, aseguró Fisher.

Por otro lado, la depresión puede ser diagnosticada sin ninguna indicación de la fuente de los sentimientos deprimidos o qué podría haberlos causado.


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El estudio actual observó a 392 personas con diabetes tipo 2. La edad promedio fue de 56 años, y poco más de la mitad eran mujeres. El tiempo promedio desde el periodo del diagnóstico de la diabetes era de aproximadamente siete años.

Las personas con diabetes tipo 2 no producen suficiente insulina, una hormona necesaria para transformar la comida en energía. El tipo 2 se vincula firmemente con una mala dieta y un estilo de vida sedentario.

Se asignó a los participantes a una de tres intervenciones: una evaluación general, educación y respaldo; un programa de autogestión de la diabetes asistido por computadora y respaldo; o el programa de computadora más una terapia para la resolución de problemas que abordaba el distrés de la diabetes de forma directa, comentó Fisher.

Tras 4 y 12 meses, las personas de todos los grupos "mostraban reducciones significativas en el distrés de la diabetes", dijo Fisher. "Pero las que tenían el nivel más alto de distrés en realidad necesitaban la tercera intervención... alguien que se sentara a conversar con ellos".

Llevar el lado emocional de la diabetes a la atención clínica de forma regular, preguntar a las personas sobre su cifras de azúcar en sangre y cómo se están sintiendo, les ayuda a identificar y normalizar sus sentimientos, señaló.

Y "abordar el distrés de la diabetes lleva a mejores resultados en la enfermedad", añadió Fisher.

Según una medida del distrés de la diabetes que su equipo desarrolló, Fisher dijo que las personas con diabetes tipo 1 (las que no producen insulina) tienden a presentar miedos más específicos que las que tienen diabetes tipo 2, por ejemplo un temor a unos niveles bajos de azúcar en sangre. Esto tiene sentido porque esa afección peligrosa ocurre con más frecuencia en la diabetes tipo 1.

El otro estudio, que no estaba relacionado con el anterior, resalta la importancia de diferenciar la depresión del distrés de la diabetes, sobre todo en la diabetes tipo 1. El estudio halló que durante dos décadas, las personas con diabetes tipo 1 y depresión tenían muchas más probabilidades de morir. Y mientras más deprimido estaba alguien, más probable era que muriera, según el estudio.

"Los que presentaban síntomas más graves [de depresión] tenían de dos a tres veces más probabilidades de morir en los próximos 22 años", apuntó el autor principal del estudio, el Dr. Trevor Orchard, profesor de epidemiología, medicina y pediatría de la Universidad de Pittsburgh.

El estudio incluyó a 658 personas diagnosticadas con diabetes tipo 1 entre 1950 y 1980 antes de los 17 años. La información, incluso una evaluación sobre la depresión, se recogió por primera vez en 1986.

Orchard comentó que no está claro por qué tener diabetes tipo 1 y depresión condujo a un mayor riesgo de muerte.

"Un peor cumplimiento con los regímenes de tratamiento es parte de la respuesta, pero solo explica una parte", comentó Orchard. "La depresión también se asocia con unos peores hábitos de alimentación, menos ejercicio, un estatus socioeconómico más bajo y varios estados fisiológicos, como la inflamación y la inmunodepresión".


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Incluso después de que los investigadores controlaran dichos factores, siguió habiendo un vínculo entre la depresión y un mayor riesgo de muerte.

La depresión y la enfermedad crónica son una mala combinación, aseguró el Dr. Joel Zonszein, director del Centro Clínico de Diabetes del Centro Médico Montefiore de la ciudad de Nueva York. "Aquí no está claro si la enfermedad causa depresión o si la depresión puede empeorar la enfermedad".

Orchard afirmó que su investigación deja clara una cosa. "La diabetes tipo 1 conlleva mucho más que el azúcar en la sangre, y debemos abordar todos los aspectos de la salud de un individuo. Quizá con estudios posteriores podamos añadir la depresión a la lista de factores a controlar", planteó Orchard.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Trevor Orchard, M.D., professor, epidemiology, medicine and pediatrics, University of Pittsburgh, Penn.; Lawrence Fisher, Ph.D., professor, department of family and community medicine, University of California, San Francisco; Joel Zonszein, M.D., director, clinical diabetes center, Montefiore Medical Center, New York City; June 15 & 17, 2014 presentations, American Diabetes Association meeting, San Francisco








Publicado en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_146858.html

miércoles, 26 de febrero de 2014

Depresión puede descontrolar diabetes en pacientes: IMSS

Está comprobado que los problemas emocionales pueden hacer que un paciente diabético no se controle médicamente

Puebla, Pue.- La mayoría de las personas no están preparadas para aceptar que están enfermas y menos aún de un padecimiento crónico degenerativo como la diabetes; al principio cuando se da el diagnóstico el paciente capta toda la información negativa y piensa invariablemente que se va a morir, lo que provoca un trastorno emocional que puede terminar en depresión.

María Eugenia Torres Castillo, psiquiatra del Hospital General Regional No. 36 “San Alejandro” explicó que en el caso del diagnóstico de diabetes, hay pacientes que cursan con trastornos depresivos por esta causa, ya que primeramente se va a vivir un duelo –de salud- que se caracteriza por la negación, en la que el diabético expresa que no se siente mal, que no puede estar enfermo, que los médicos están equivocados y que los estudios son erróneos.

Ya que el diagnóstico se confirma, se vive una etapa de enojo, y en ese caso el paciente busca justificantes, es decir, algo o alguien en quien depositar una culpa que no puede manejar.

Es muy importante detectar esta etapa ya que puede convertirse en depresión en la que el diabético tendrá episodios de tristeza, llanto, desesperación, angustia, incluso de aislamiento de su propia familia, ya que se siente diferente a los demás.

La aceptación es el siguiente paso en el que el paciente se informa sobre su padecimiento y se compromete con su salud, -alimentación, medicación y estilo de vida diferente- para dar seguimiento a la resolución, la cual hará que a pesar de su enfermedad se sienta feliz.

La psiquiatra explicó que este proceso puede tener una duración de dos a seis meses, sin embargo, depende de cada paciente y del apoyo familiar y médico que éste tenga, “lo más importante es detectar a tiempo una depresión que puede complicar más la enfermedad, pues está comprobado que los problemas emocionales pueden hacer que un paciente diabético no se controle médicamente”, dijo.

Por ello, Torres Castillo explicó que la ayuda psicológica, psiquiátrica –en caso de ser necesario-, así como del médico tratante y del círculo familiar es determinante en el diagnóstico y tratamiento exitoso de esta enfermedad.



Imagen: http://terapiasonlineconhipnosis.com/wp-content/uploads/2013/11/depresion.jpg
Publicado en http://www.sdpnoticias.com/local/puebla/2014/02/25/depresion-puede-descontrolar-diabetes-en-pacientes-imss

miércoles, 11 de diciembre de 2013

La falsa solidaridad y la diabetes

lunes, 9 de diciembre de 2013
La falsa solidaridad y la diabetes




Qué bonita es la falsa solidaridad cuando hablamos de diabetes. Bonita, porque si eres crédulo, y estando como estamos, previos a Navidad, se agradece todo esto del amor al prójimo. Pero, no seamos bobos. Los que van de amar al prójimo como a sí mismos, si son empresarios, sólo están para la foto, porque el corazón lo tienen bajo la cartera, ésa que guardan con cuidado en el bolsillo interior de la chaqueta.

Acabo de leer que "Dinamarca llega a Perú para manifestar su interés y cooperación en la lucha contra la diabetes". ¿Interés? Sí; eso seguro. ¿Cooperación? Juzga tú mismo. Novo Nord.isk no va a Perú a ir "Cambiando la diabetes", sino a cambiar al alza las cuentas de su "empresa". Será que les parecerán pocas las ganancias que disfrutan en nuestra pequeña aldea global tan dulce. Al menos la prensa ha sido honesta, admitiendo que llegan con "el objetivo de llamar la atención de la empresa privada".

Pero sigamos con los que se les "abren las carnes" cuando uno de nosotros, diabéticos, morimos: de nuevo, en este puente de la Constitución española, se vuelve a hablar de la linagliptina, y de todo su poder curativo. Normal que salga en la sección de Economía, negocios y finanzas del diario La información. Según dice aquí, el descubrimiento de la linagliptina lo ha hecho el matrimonio Boehringer Ingelheim y Lill, y es una maravilla de la ciencia. De la Ciencia Oculta, porque lo que no dicen es que, tal y como cuentan en Review of the ‘Gliptin’ Diabetes Drugs, y que traducen en saludyfarmacos.org, las nuevas gliptinas ("sitagliptina" -no "sita Carapápel"-, saxagliptina, y "linagliptiina") se deberían evitar, "debido a la ausencia de evidencias convincentes de que reduzcan el riesgo de infarto e ictus y porque se asocian con problemas de seguridad significativos". Ojo, no tengo ni idea de gliptinas y sólo cuento lo que cuentan los que saben.


En diciembre del año pasado, la FDA no había "solicitado una Guía de Medicación para linagliptina". Imaginamos que ya estará más que vista, pero, no nos engañemos, como dicen en los pueblos "nadie vende duros a pesetas", y estas novedades costarán mucho a nuestros pobres bolsillos (en Veracruz y en todo el mundo) si nos hacemos caso de sus virtudes, y no de sus defectos. Con o sin riesgo a sufrir una pancreatitis, sumemos el coste del uso de la metformina, como antidiabético oral, al de estos nuevos productos, y veremos si en lugar de encarecer nuestra supervivencia, la abaratamos, vía d.e.p. Total, un ictus u otro tipo de infarto es un final previsible para nosotros. Sólo seríamos cifras en una estadística.


Que a nadie le extrañe la unión tan sutil que hay entre depresión y diabetes. Teniendo en cuenta todo esto de la falsa solidaridad, es como para vivir estresados. El dr. Norbert Schmitz, nos ha hablado en serio de la depresión siendo lo que somos. Según Schmitz (que de ser de Villaverde de la Cuerna se llamaría "Norberto García", o "Bertín" para los amigos), "hay que ampliar las opciones terapéuticas para estos pacientes", los diabéticos, nosotros; O dicho por otro doctor, esta vez el psiquiatra Roger McIntyre, profesor de psiquiatría y farmacología de la Universidad de Toronto, "los diabéticos deberían recibir tratamiento temprano con terapia para la depresión".

Volvemos a lo mismo: para tratar la depresión, por muy buenas que sean las ventajas del tratamiento integral, hay que tener dinero sobre la mesa. En los centros hospitalarios de nuestro país, la plantilla de psicólogos es mínima. Sin embargo se financian a asociaciones de pacientes, federaciones, y hasta fundaciones, para que ofrezcan tratamientos psicológicos a pacientes con diferentes enfermedades crónicas. Con dinero público se pagan a estos profesionales. Dinero que entra en las asociaciones (entidades pri-va-das, y sin ánimo de lucro) en forma de subvención. Y mi duda es la de siempre, más teniendo en cuenta cómo se contratan a esos profesionales: ¿por qué no se destina el dinero subvencionado de los psicólogos, a los centros hospitalarios, o de salud, en lugar de mandarlo a la "privada" vestida de asociacionismo, y los disfrutamos todos?, ¿no habría criterios de contratación más profesionales en la bolsa de empleo de cada Consejería de Salud?, ¿no se dejaría de contratar a psicólogos hermanos, hijos, parientes o amigos de las distintas juntas directivas de cada una de esas entidades privadas? 

Luego, cuando se hable de corrupción, todos se echarán las manos a la cabeza y señalarán con el dedo a los políticos. Por todo lo que llevo visto y vivido, hay corrupción hasta en la sopa. Habrá que contar quiénes, cómo y porqué.


Beatriz González Villegas.



http://asociaciondetrasplantadosdepancreas.blogspot.com.es/2013/12/la-falsa-solidaridad-y-la-diabetes.html 









Imagen: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgqeZv-YEARiwSbae1nJdiPRusMFDDvuOgb2jMc80Cw0uNqo-dy5TE6sbg7UdP7q0YpAcV_o_aqhgL4utTFe_q2cmCgKMqHWScunGTGOEZ87A6KVa2fqQpBBU-uyI-u31t7k8ZOhmViaTs/s1600/farmaceutic.jpg

domingo, 7 de julio de 2013

Las personas con diabetes reclaman más apoyo psicológico

Infocop | 27/06/2013


http://www.infocop.es/view_article.asp?id=4612


La Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) ha reclamado al Gobierno un mayor apoyo psicológico y formación sobre la diabetes para que tanto los pacientes como sus familiares puedan afrontar mejor el diagnóstico y la lucha diaria contra esta enfermedad. Así lo ha manifestado Mercedes Maderuelo, gerente de FEDE, en el marco del I Congreso Nacional de Pacientes Crónicos de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), celebrado en Valencia el 8 de mayo.
Durante la jornada, la representante de FEDE presentó los datos del segundo estudio Actitudes, deseos y necesidades de las personas con diabetes (DAWN2 en sus siglas en inglés), realizado en 17 países, incluido España. Los datos muestran que, en nuestro país, el 75% de los familiares de personas con diabetes afirmó no haber recibido ningún tipo de formación para el manejo de la enfermedad, pese a que el 70% de los médicos entrevistados en el estudio consideró que la implicación de los familiares es clave para el adecuado manejo de esta dolencia crónica.

En lo que respecta al ámbito psicológico, el 63% de las familias encuestadas señaló que vivía con ansiedad ante la posibilidad de que el paciente con el que conviven desarrolle complicaciones severas derivadas de su problema de salud física, como episodios hipoglucémicos graves, que requieren la asistencia inmediata de otras personas. Por este motivo, FEDE reclama más formación dirigida a ayudar a pacientes y familiares a reconocer los síntomas de alerta y poder actuar de manera adecuada.
Tal y como recoge Europa Press, Mercedes Maderuelo ha afirmado que “las lagunas en los ámbitos psicológico y formativo en diabetes están siendo asumidas por las asociaciones de pacientes, que en muchos casos se están profesionalizando para atender a la gran demanda de información por parte de éstos y sus familiares”.
Fuente: