Emulando a modelos y actrices, cuyo secreto del éxito siempre es beber mucha agua, hay jóvenes que caen en un trastorno alimentario tan peligroso como la anorexia
Alicia tiene 22 años y es una de esas chicas jóvenes que a todas horas va enganchada de una botellita de agua, porque ha escuchado machaconamente que el líquido elemento embellece, rejuvenece, adelgaza y ayuda a dejar de fumar.
Emulando a modelos y actrices, cuyo secreto del éxito siempre es beber mucha agua, esta madrileña se tomó su ejemplo en serio como si la vida le fuera en ello y la vida casi se le fue.
Entre sorbo y sorbo, terminó ingresada en el hospital Ramón y Cajal tras caer desplomada junto a su inseparable botella porque su corazón, sus venas y sus riñones estaban extenuados de tanta inundación. «Cuando abrí los ojos en la sala de urgencias me sentía tremendamente agotada pero conseguí preguntarle al médico qué tenía y cuando oí algo así como 'potonosequé' me quedé perpleja, porque no tenía ni idea de lo que era eso», relata.
La potomanía o polidipsia psicogénica es un síndrome caracterizado por el deseo compulsivo de beber gran cantidad de agua, sin sentir sed y con una sensación placentera, como resultado de una enfermedad mental, explica Enriqueta Ochoa, del Servicio de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal.
El nombre de esta patología proviene del griego -«potos» (bebida, agua potable) y «mania» (manía)-, es decir, la manía o compulsión por beber agua.
«Estos pacientes se pueden llegar a beber entre 8-10 y hasta 15 litros de agua diarios, dependiendo de la gravedad del caso» ha precisado la doctora, quien ha advertido de que, cuando el organismo no resiste más, los afectados entran en coma y fallecen.
Trastorno alimentario
Descartadas causas físicas como la diabetes o trastornos hipotalámicos que lleven a ingerir agua en exceso, la potomanía puede clasificarse como «un trastorno alimentario no específico» asociado a otras patologías psiquiátricas.
Como la anorexia o la vigorexia, el número de personas adictas al agua crece de forma significativa en la sociedad actual donde se idolatra la apariencia física: «Se bebe por una obsesión por la salud hasta que se hace de forma compulsiva y sin control».
«Lo más frecuente es que este síndrome aparezca en el contexto de una psicosis crónica, también en algunos tipos de demencia o en una anorexia nerviosa, donde el consumo excesivo de agua se utiliza para mitigar el hambre y forzar la pérdida de peso», afirma la nutricionista María de las Mercedes Gabin.
De los calambres al coma
Pero esta ingesta desorbitada produce dilución de sodio, potasio y magnesio en sangre, con la aparición de calambres, agotamiento y pérdida de agilidad mental, hasta que se sufren graves alteraciones de la función renal. Otras consecuencias, pormenoriza Gabin, pueden ser náuseas, diuresis, cefalea, convulsiones, parálisis, insuficiencia cardiaca congestiva, letargia, coma y muerte.
El tratamiento agudo de este síndrome es restringir la toma de líquidos, lo que puede requerir la hospitalización y vigilancia estrecha del paciente, la corrección de los problemas físicos que ha ocasionado y, fundamentalmente, realizar el abordaje de la enfermedad de base (psicosis, demencia, anorexia nerviosa, etc).
La psicóloga Paloma Carrasco, autora del blog «Stand by me» sobre felicidad y crecimiento personal, subraya que, «con mucha probabilidad, nos encontraremos con una tendencia innata o adquirida a la obsesión, o una preocupación excesiva por la salud y el propio cuerpo, con una baja autoestima e incluso con síntomas depresivos».
En la potomanía se sigue un patrón bien parecido al que se obsesiona por el deporte o las dietas para estar delgado. «Al beber agua compruebo cómo mejoro y me alivio, pero a la vez, refuerzo el pensamiento de que el agua es necesaria para estar sano y/o adelgazar, y la obsesión sigue creciendo; sin darme cuenta, estaré esclavizado por una botella de agua», ha descrito.
Alicia sigue «dándole caña al mono» porque no puede, por prescripción médica, beber más de litro y medio al día -lo recomendable son entre dos y tres-, mientras que, gracias a una terapia continuada, se siente cada vez más libre de su adicción.
Las personas con potomanía, al igual que hizo ella, deben someterse a una terapia psicológica, cuyo objetivo será, según Carrasco, «el control de los impulsos y sobre todo la mejora de la estabilidad emocional».
efe / madrid
Día 07/09/2012
Publicado en http://www.abc.es/20120907/sociedad/abci-enganchadas-botella-agua-201209071104.html
Asociación de Trasplantados de Páncreas.
astxpancreas@gmail.com
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lunes, 10 de febrero de 2014
sábado, 22 de octubre de 2011
Los diabéticos y las Coca-Colas.
El Dr. Atilio Esteche nos pasó esta semana esta noticia sobre las coca-colas, que nunca hemos de olvidar. Los refrescos azucarados son un gran problema. No digo que nos pasemos todos a la cerveza, no; pero tendríamos que habituarnos a tomar otro tipo de bebidas cuando salimos con los amigos, principalmente. Y no digo nada de aquellos que en casa, en lugar de agua, optan por estos potingues. Si hay que tomar algo de esto, por favor, hagámoslo sin azúcar, que hoy ya tenemos muchos refrescos ligth donde elegir, no como cuando los diabéticos de mi edad éramos "mocitos".
Me comentaba por teléfono un amigo, también diabético tipo 1, y de unos cincuenta años, el daño que este tipo de bebidas le habían causado. Y me decía recordando: "¿a ver qué coño tomaba, si no, para que no me llamaran raro?". Había que salir con las chicas, con los chicos, y teníamos que aparentar ser normales. Y eso, a veces, muchisimas veces, nos traía problemas.
Somos diabéticos. Somos normales. No somos drogadictos, porque los que no sepan, crean que "nos pinchamos". No somos borrachos porque nos tambaleemos y perdamos el conocimiento en medio de la calle cuando sufrimos una hipoglucemia severa. Sólo nos falta una hormona, la insulina, nada más. Nada menos.
Podemos vivir sin beber coca-colas típicas, que para parecer normales sólo tenemos que creernos normales, porque lo somos. Mi endocrino me la recomendaba sólo cuando hacía hipoglucemia. "Si conseguir un zumo es difícil, pídete una coca, que nadie se enterará de que vas con bajada y encima te gusta". Un buen consejo, y más viendo hoy paso a paso lo que nos hace este brebaje.
Beatriz González Villegas.
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¿Qué pasa en el cuerpo en la primera hora después de beber una Coca-Cola?
En los primeros 10 minutos: 10 cucharadas de azúcar entran a su sistema. (ciento por ciento de la dosis diaria recomendada) Usted no vomita inmediatamente del dulce tan exagerado porque el acido fosfórico corta el sabor, permitiéndole a usted soportarlo.
A los 20 minutos: El nivel de azucar en su sangre aumenta rapidamente, causando una explosion de insulina. Su higado responde a esto convirtiendo cualquier cantidad de azúcar que pueda atrapar en grasa. (Y hay mucha azúcar en estos momentos)
A los 40 minutos: la absorción de la cafeina esta completa. Sus pupilas se dilatan; la presion de su sangre sube; como respuesta, su higado suelta mas azuicar en su torrente sanguineo. Los receptores de adenosina en su cerebro ahora estén bloqueados y esto previene que a usted le dé suño.
A los 45 minutos: Su cuerpo aumenta la produccion de dopamina, estimulando los centros de placer en su cerebro. Esto es fisicamente, la misma forma en que la heroina trabaja, a proposito.
A los 60 minutos: El acido fosforico amarra el calcio, magnesio, y zinc a su intestino, causando una aceleracion extra a su metabolismo. Este esta compuesto por altas dosis de azúcar y endulzantes artificiales lo cual incrementa la excrecion urinaria del calcio.
A los 60 minutos: las propiedades diuréticas de la cafeina entran a trabajar. (Le hace dar ganas de ir al baño.) Ahora es seguro que usted evacuara el calcio, magnesio y zinc que estaba dirigido hacia sus huesos, asi mismo como los electrolitos, sodio y agua.
A los 60 minutos: Mientras la fiesta dentro del cuerpo muere poco a poco, y se comienza a tener un bajon de azúcar. Los consumidores se pueden volver irritables, lentos o perezosos.
También ya ha, literalmente, orinado toda el agua que estaba en la Coca Cola. Pero no sin antes
agregarle nutrientes valiosos que su cuerpo pudiera haber usado para cosas tan importantes como hidratar su sistema, o construir huesos y dientes fuertes.
Esto será seguido por un bajon de cafeina el cual vendra en las proximas horas. (Tan solo 2 si usted es un fumador.)
La Coca Cola sola no es el enemigo solamente en este caso. Es el combo dinémico de dosis inmensas de azúcar combinadas con cafeina y acido fosforico, las cuales son encontrados en todas las gaseosas y sodas del mundo.
http://cuasinoticias.blogspot.com/2011/10/que-pasa-en-el-cuerpo-en-la-primera.html
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