| Foto: Beatriz Mera. Día Mundial del Riñón. Alcalá de Guadaíra. |
12/4/2011
El Dr. Jorge Solano, jefe de la Unidad de Cirugía Laparoscópica
Avanzada de Hospital Quirón Zaragoza, acaba de mostrar hoy, en rueda de
prensa, los primeros datos de la cirugía metabólica que realiza para la
diabetes. Estas cifras, y su evolución, se han expuesto en el XIII
Congreso de la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad y de las
Enfermedades Metabólicas, celebrado en Gran Canaria.
El estudio está basado en 42 pacientes intervenidos desde febrero de
2010, de los que 17 son mujeres y 25 varones, con una media de edad de
50 años y una diabetes de 8,2 años de antigüedad media. De esos 42
pacientes, 21 se trataban con pastillas, los otros 21 precisaban,
además, inyectarse insulina. Tras la intervención, ningún paciente
precisa insulina. De los 42 casos, 8 siguen tratándose con pastillas en
una dosis inferior a la original, y en los 34 restantes se ha conseguido
controlar la diabetes y, consecuentemente, no precisan ningún tipo de
tratamiento, lo que supone una tasa de éxito del 81 %. Por último, del
informe que aporta el Dr. Solano, se extrae que de todos los pacientes
intervenidos, al 57% se les ha eliminado la hipertensión arterial, al
93,7% se les ha eliminado la hipertrigliceridemia y al 100% se les ha
eliminado la hipercolesterolemia.
La cirugía metabólica
La cirugía consiste en realizar un cortocircuito entre el
estómago-duodeno y la parte inferior del intestino delgado, reduciendo,
así, el tiempo en el que el cuerpo absorbe las calorías de la comida y
el paso de la misma por las primeras porciones del aparato digestivo. El
duodeno es el primer segmento del intestino delgado y en la operación
se ha conseguido que la comida no pase por él y por las inmediaciones
del páncreas. Como señala el Dr. Solano, “en el duodeno está el origen
de la señal metabólica que causa la resistencia a la insulina. Esta
señal está posiblemente exagerada o mal sincronizada en los pacientes
diabéticos, impidiendo la regulación correcta de los niveles de insulina
y de glucosa en la sangre”.
La intervención metabólica para eliminar la diabetes, está indicada
en pacientes con las siguientes características: personas con diabetes
tipo 2 (90% de las diabetes), mal controlada, que asocien cierto grado
de obesidad, con una edad comprendida entre los 18 y 65 años y con
existencia de reserva pancreática.
La diabetes
La diabetes es un desorden del metabolismo, el proceso que convierte
el alimento que ingerimos en energía. La insulina es el factor más
importante en este proceso. Durante la digestión se descomponen los
alimentos para crear glucosa, la mayor fuente de combustible para el
cuerpo. Esta glucosa pasa a la sangre, donde la insulina le permite
entrar en las células.
Hay dos tipos principales de diabetes. La tipo 1, dependiente de la
insulina, a veces se le llama diabetes juvenil, porque normalmente
comienza durante la infancia (aunque también puede ocurrir en adultos).
Como el cuerpo no produce insulina, estas personas deben inyectarse
insulina para poder vivir. Menos del 10% de los afectados por la
diabetes padecen el tipo 1. En la tipo 2, que surge en adultos, el
cuerpo sí produce insulina, pero, o bien no produce suficiente, o no
puede aprovechar la que produce, por lo que la insulina no puede
escoltar a la glucosa al interior de las células.
Frente a la diabetes tipo 1, que aparece con unos síntomas marcados y
necesita insulina desde el inicio, la diabetes de tipo 2 afecta al 90%
de los diabéticos y está más asociada a los antecedentes familiares y a
los hábitos de vida occidentales.
Según el Dr. Solano, “la diabetes es una enfermedad con gran
componente gastrointestinal, derivada de problemas con las hormonas
gastrointestinales que influyen en la producción y acción de insulina,
por eso puede tratarse con la cirugía metabólica”.