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viernes, 29 de noviembre de 2013

Dr. Julio Mayol: "Se necesita retomar el profesionalismo e incluir la ética como eje de la formación y el desarrollo profesional del médico"

II Jornada de Ética Médica

El Dr. Julio Mayol, Profesor de Cirugía en la Universidad Complutense de Madrid y director de Innovación del Hospital Clínico San Carlos, afirma en una entrevista para médicos y pacientes que "se necesita retomar el profesionalismo e incluir la ética como eje de la formación y el desarrollo profesional del médico".







Madrid, 29 de noviembre de 2013 (medicosypacientes.com)

El diario On Line ha hablado con el Dr. Mayol con motivo de su intervención en la reciente II Jornada de Ética Médica celebrada en la sede de la Organización Médica Colegial, donde habló sobre la responsabilidad del médico en la generación de conocimiento y en la comunicación científica.

El profesor de cirugía, experto y muy activo en redes sociales, especialmente en Twitter, aborda en la entrevista el actual panorama de la comunicación científica con la irrupción de las redes sociales, en las que él participa activamente y aboga por la creación de un decálogo de buenas prácticas en redes sociales para entender las reglas del juego en este nuevo mundo en continuo cambio.


  • ¿Cuáles son las claves para hacer generar una buena comunicación científica?

Primero y fundamental, comprender la responsabilidad que tienen los médicos e investigadores en difundir los resultados de la investigación y transmitir la importancia y las limitaciones de la misma.

Después, es necesario definir el mensaje que se quiere transmitir y conocer las herramientas para conseguir una comunicación efectiva.
  • ¿Quién o quiénes son los organismos más idóneo para fijar los principios éticos de cara a los avances y la innovación?

Los principios éticos sobre la práctica de una parte de la profesión debe corresponder a los propios profesionales y a las instituciones en las que se organizan.

La responsabilidad del médico en la generación de conocimiento y en la comunicación científica ¿se está transformando con el uso de las redes sociales y las apps?

Efectivamente. Y no es sencillo, porque si ya nos resultaba complicado definir la responsabilidad en medios tradicionales, los nuevos canales complican aún más la situación
  • ¿Se necesita mucha más formación en el campo de la ética?

Lo que se necesita es retomar el profesionalismo e incluir la ética como eje de la formación y el desarrollo profesional del médico.
  • ¿Cómo pueden los Colegios de Médicos apoyar esta responsabilidad y la buena generación de conocimiento científico?

Fundamentalmente, escuchando a los profesionales, gestionando la información recogida, y finalmente actuando en el campo de la deontología.
  • ¿Cree que sería necesaria la creación de un Código de Buen Uso de Redes Sociales, como ya se ha hecho en países como Nueva Zelanda?

Creo que es conveniente crear un decálogo de buenas prácticas en redes sociales que sirva para entender las reglas del juego en este nuevo mundo en continuo cambio. Pero la mayoría de los problemas son los ya recogidos en el código deontológico.
  • Twitter es una de las Redes Sociales de mayor uso entre la comunidad médica. ¿Cómo cree que se deben abordar, por ejemplo, los conflictos éticos en esta red social?

De la misma manera que fuera, mediante una escucha activa por parte de los profesionales y la consecuente denuncia ante el Colegio/Organización Médica Colegial en caso de que se identifique un posible conflicto ético.
  • Ante los recortes masivos en investigación y políticas de I D en muchos países ¿la comunicación 2.0 puede ayudar a impulsar o al menos a que no se quedan algunos países descolgados de estos avances?

La comunicación 2.0 ayuda a divulgar ideas, incluso las menos convenientes. La comunicación 2.0 es muy potente cuando la usa gente de manera inteligente. Cuando no, es sólo una diversión. O ni eso.



Quien lo escribió: http://medicosypacientes.com/articulos/mayol291113.html

Imagen: http://www.medicosypacientes.com/gestor/plantillas/articulos/archivos/imagenes/1385652152682-jmayol.jpg

sábado, 10 de septiembre de 2011

¿Cero infecciones en el quirófano también para los trasplantados?

Hoy he leído una noticia que nos afecta directamente a los enfermos trasplantados.  Si  "en una operación el paciente experimenta cierta inmudepresión", cuando hablemos de trasplantados esa inmunodepresión la llevamos ya de serie con nuestros tratamientos. Así que corremos más riesgo que los llamados "sanos". Es por eso que todo lo que hagan al respecto nos beneficiará también en más medida que al resto. Me espera pronto otro quirófano, y no quiero ni infecciones adquiridas ahí, ni nosocimiales. Que la suerte me acompañe será decisivo.
Os dejo el artículo y vosotros os alegráis o no.

Salud! Que falta nos hace.

Beatriz González Villegas.


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Objetivo: cero infecciones en el quirófano

La contaminación bacteriana es la complicación más grave a la que se enfrenta la cirugía digestiva. Los antibióticos y la profilaxis no son siempre suficientes, y para minimizarla se apuesta por las intervenciones rápidas y poco invasivas

MAYKA SÁNCHEZ 07/09/2011

Las complicaciones más graves de las intervenciones abdominales son hoy en día las infecciones bacterianas. Los cirujanos las temen más que a una maldición bíblica y las tienen muy presentes en el propio acto quirúrgico, que es donde se contraen, ya que pueden matar al paciente.


En la operación, la flora intestinal se puede volver agresiva
"Toda la región abdominal y del tubo digestivo está colonizada por una flora bacteriana; algunos de esos microorganismos en condiciones normales son inocuos, pero en una operación el paciente experimenta cierta inmudepresión y se vuelven agresivos. Hay muchos tipos y a veces algunos de ellos pasan al torrente sanguíneo y producen una reacción llamada sepsis, que normalmente causa la muerte", explica el doctor Jesús Culebras, jefe del departamento de cirugía en el hospital público de León y recién nombrado presidente de la Sociedad Europea de Infección Quirúrgica en el último congreso internacional de esta sociedad científica celebrado en León.
"Una de las mesas de nuestro encuentro se titulaba Una infección en cirugía es demasiado, pues nuestro objetivo es, como dicen los anglosajones, alcanzar cero infecciones, algo que por el momento escapa a nuestro control, a pesar de los grandes esfuerzos que hacemos los cirujanos de todo el mundo y de que es un problema en debate en todos los foros".
La infección también depende de otros factores, como la edad avanzada, las patologías de base del enfermo, el consumo de alcohol y tabaco o la desnutrición: "Hace algo más de veinte años, no operábamos a enfermos mayores de 65 años. Ahora nos arriesgamos con todos y la edad no es un problema en sí mismo; lo importante es salvarles la vida o mejorar su calidad", explica.
De hecho, en torno a un 40% de los pacientes quirúrgicos superan los 70 años. Pero un anciano suele tener varias patologías y es fácil que su sistema inmunológico se vea comprometido y sea mucho más vulnerable a las infecciones".
Por otro lado, estamos acostumbrados a ver accidentes deportivos o serias cogidas en las plazas de toros y los afectados se recuperan muy pronto de las heridas que han pasado por el quirófano. ¿Por qué? "Porque son gente joven, con un sistema inmunológico fuerte, que se defiende contra los microorganismos dispuestos a atacar", argumenta.
Una propuesta muy interesante, según el doctor Culebras, es la llamada fast-track surgery o cirugía de vía rápida, que apela por que se restrinjan los drenajes, se intente que dure lo menos posible la colocación de vías venosas y que el reinicio de la alimentación oral se haga casi de forma inmediata a la operación. De este modo, si la estancia media hospitalaria era antes de 20 días, pasaría a unos tres o cuatro.
En el mismo sentido se pronuncia el doctor Miguel Caínzos, catedrático de Cirugía de la Universidad de Santiago de Compostela (A Coruña) y gobernador del Capítulo Español del Colegio Americano de Cirujanos: "La fast-track surgery fue creada en Dinamarca a finales de la década de los noventa gracias a la técnica de laparoscopia, que permitía una cirugía mínimamente invasiva. El principal problema que conlleva es seleccionar a los pacientes que van a responder bien a esta actuación médica, puesto que algunos podrían plantearnos crisis muy serias".
Las técnicas
La laparoscopia, que precisa varias incisiones milimétricas, es un artilugio de varios tubos de grosor muy fino, a través de los que el cirujano cumple distintas funciones (ver, cortar, coagular, extraer; en definitiva, operar).
En España, una de las primeras intervenciones abdominales que siempre se hacían a cielo abierto y que después se practicaron con laparoscopia fue la colecistectomía o extracción de la vesícula biliar. Fue realizada en el hospital Clínico San Carlos, de Madrid, en 1990 por la doctora Elisabeth Vincent.
A pesar de todos estos avances en la anestesia y en las técnicas quirúrgicas, así como en la preparación de los profesionales, la asignatura pendiente, la complicación más temida sigue siendo la infección y además la infección adquirida en quirófano, dice Caínzos. "Por mucho que lo intentemos, no podemos conseguir un hábitat estéril y además nosotros trabajamos sobre un campo sucio. No podemos hacer una cirugía limpia. En cualquier reducto de la cavidad abdominal hay cientos de bacterias que son una seria amenaza", afirma el doctor Caínzos.
Aunque existe la llamada profilaxis antibiótica, que consiste en administrar tratamiento antibiótico al paciente inmediatamente antes de entrar en quirófano, el riesgo persiste, "ya sea porque la profilaxis no es la adecuada o porque el número potencial de gérmenes es tan amplio que el antibiótico no cubre a todos", aclara el doctor Julio Mayol, jefe de sección de Cirugía General y de Digestivo del hospital Clínico San Carlos, de Madrid, y director del departamento de Innovación del centro.
Se conocen más de 50 variables de bacterias, incluyendo las ya resistentes a los antibióticos. Una de las más comunes y que en ciertos pacientes inmunodeprimidos puede causar la muerte es la Escherichia coli. También están algunos Enterococcus, Stafilococcus aureus, Pseudomonas, estreptococos, Bacteroides...
"En nuestra especialidad existe una cirugía urgente, por ejemplo, a causa de altercados con navajas y pistolas. Cuando esos pacientes llegan vivos al hospital y podemos mantenerlos con vida y luego se nos mueren, en la práctica totalidad de los casos el fallecimiento es por infecciones no por las heridas", argumenta.
Los expertos no pretenden ni mucho menos alertar y asustar a la población. Por fortuna, actualmente miles de personas en el mundo pasan cada día por un quirófano y salen adelante habiéndose cumplido satisfactoriamente todos los objetivos médicos.
No obstante, hay que tener siempre en cuenta, en palabras de Mayol, que la cirugía en sí misma es iatrogénica, es decir, que induce alteración o daño en los tejidos que aborda. Si bien pretende curar, al fin y al cabo no deja de ser una agresión, por pequeña que sea. De ahí que produzca como mínimo inflamación y dolor.
"En cirugía digestiva siempre acecha el fantasma de la infección, a pesar de la profilaxis antibiótica y de todas las medidas que tomemos para evitarla. Operamos sobra zonas ocupadas por gérmenes directamente responsables de infecciones; también puede ocurrir que surjan otras complicaciones después del quirófano y sean estas las que conduzcan a la infección. Cuando se contrae fuera, en otras estancias del hospital, se trataría de la llamada infección nosocomial", afirma el doctor Julio Mayol.